Una puerta se abre y la casa cambia de ritmo.
Espai Travessera deja de ser solo vivienda: se convierte en experiencia.
Finca regia con aire afrancesado. Rehabilitación integral que conserva molduras, carpinterías y suelos nobles, y los pone al día con domótica y audiovisuales invisibles.
Dos accesos independientes, 500 m² totalmente exteriores y una terraza de 100 m² que respira con la ciudad.
Techos de 3 a 3,10 m, una sala oval que pide escena, dos chimeneas que aún calientan historias.
Cine profesional y sala de música demuestran que la tecnología puede emocionar sin imponerse.
Este hogar-showroom es también galería y punto de encuentro: exposiciones, presentaciones, rodajes… Marcas como TOUS, Barilla, Fotocasa o Ese O Ese lo han elegido como escenario. Incluso una vez la casa se vistió de bombones: fantasía efímera.
Aquí el diseño no es discurso: acompaña.
Y cada visita cuenta algo distinto.










































