Oficinas Clot.
La nueva sede de Viu Bé parte de una idea directamente vinculada a la filosofía de la empresa: construir un entorno de trabajo abierto, cercano y visualmente conectado.
El proyecto traduce los valores de transparencia y confianza en una distribución donde los espacios se comunican entre sí sin perder funcionalidad. La oficina se entiende como un lugar de relación, tanto para el equipo como para los clientes, donde cada área responde a una forma distinta de encuentro.
La paleta cromática toma como referencia los tonos de la identidad visual de la marca, mientras los revestimientos neutros aportan una base atemporal, fresca y serena. Sobre ella, las formas curvas suavizan el recorrido y generan una imagen más cálida y acogedora.
El acceso se plantea como una primera impresión amable.
La sala de espera, organizada alrededor de un sofá central, y la recepción de formas redondeadas construyen una llegada tranquila, menos rígida y más próxima. Desde ese punto, la oficina empieza a desplegarse como una secuencia de espacios abiertos, pero cuidadosamente definidos.
En la zona intermedia, el mobiliario permite reuniones puntuales con cierto grado de privacidad acústica. Los arcos decorativos, iluminados y revestidos con papel de diseño, aportan profundidad y movimiento, al mismo tiempo que integran elementos estructurales que antes generaban irregularidad en el espacio.
La parte central se concibe casi como un patio interior.
Aunque se trata de una zona interior, la iluminación se trabaja para recrear la sensación de luz natural a través de una gran claraboya artificial. Las gradas incorporan un uso más flexible y polivalente, pensado para reuniones informales, encuentros con clientes o sesiones con comunidades de propietarios.
En la zona posterior se ubican los puestos de trabajo y los espacios de dirección. La altura de los techos, las claraboyas y el lenguaje de los arcos permiten dividir sin cerrar, manteniendo una sensación de amplitud constante.
El hierro y el cristal completan esta idea de apertura.
Las separaciones aportan privacidad cuando es necesaria, pero conservan la conexión visual que define todo el proyecto.
Una oficina pensada para que la confianza no sea solo un valor de marca.
Sino una experiencia espacial.




































